27 Oct Tantra: No es sexo. Es fuerza de vida
TANTRA: LA ENERGÍA SEXUAL NO ES SEXO
Vitalidad, sanación y expansión de la conciencia.
Cuando hablamos de sexualidad tántrica, muchas personas imaginan prácticas sexuales, contacto íntimo, atracción entre participantes o experiencias destinadas a obtener placer, pero lo que exploramos en nuestras prácticas de Tantra y Sexualidad Consciente va mucho más allá.
No trabajamos con la energía sexual para satisfacerla. Trabajamos para reconocerla, habitarla y recuperar toda la fuerza vital que hemos aprendido a reprimir, limitar o dirigir exclusivamente hacia el placer.
La energía sexual es una expresión de nuestra fuerza de vida. Es impulso, sensibilidad, creatividad, presencia, vitalidad y capacidad de sentirnos viv@s, libres y conscientes.
Cuando aprendemos a relacionarnos conscientemente con ella, podemos descubrir una fuente de nutrición corporal y energética que no necesita culminar en un orgasmo, ni dirigirse hacia otra persona, ni convertirse en una experiencia sexual compartida. El placer puede aparecer, por supuesto. No lo rechazamos ni lo convertimos en un problema. Simplemente, dejamos de considerarlo la finalidad de todo lo que sucede.
¿Y qué hacemos entonces con esa energía?
Aprendemos a sentirla, a permitir su movimiento y a explorar cómo se expresa en el cuerpo. Trabajamos con la respiración, la atención, el movimiento y distintas prácticas corporales para ampliar nuestra capacidad de sentir y habitar la propia vitalidad.
Desde la tradición tántrica, exploramos también la relación simbólica y energética entre la base del cuerpo y los centros superiores de conciencia, incluida la región del entrecejo, asociada tradicionalmente con la intuición, la visión interior y la iluminación.
No se trata de escapar del cuerpo, sino de habitarlo plenamente. No se trata de reprimir el deseo, sino de dejar de ser esclav@s de él. No se trata de perseguir el placer, sino de descubrir que la fuerza que lo hace posible también puede acompañarnos en la meditación, la presencia y la expansión de la conciencia.
Y hay algo que quiero dejar especialmente claro:
Estas prácticas no son prácticas de sexo.
No necesitamos sentir atracción por las personas que participan. No necesitamos establecer vínculos afectivos o sexuales. No necesitamos besarnos, intercambiar saliva o fluidos ni mantener contacto íntimo con nadie.
Muchas de las prácticas pueden realizarse individualmente, sin contacto físico. Cuando proponemos ejercicios en pareja o en grupo, el contacto, si lo hay, responde a una finalidad concreta de exploración corporal, sensibilidad, presencia o escucha, siempre desde el consentimiento y el respeto a los límites de cada persona.
No venimos a buscar pareja, a seducir ni a satisfacer nuestras necesidades sexuales a través de l@s demás.
Venimos a explorar nuestra propia experiencia.
A descubrir cuánta vida hay disponible cuando dejamos de reducir la energía sexual a una función, un comportamiento o una finalidad.
A reconocer las represiones, los condicionamientos y las cárceles que hemos construido alrededor del cuerpo, del deseo y del placer.
Y a permitir que esa fuerza vital nos nutra, nos sostenga y acompañe nuestro camino de autoconocimiento y meditación.
La pregunta no es qué hacemos con nuestra energía sexual, sino qué posibilidades se abren en nuestra vida cuando dejamos de utilizarla únicamente para buscar satisfacción.
Esta es nuestra propuesta en la Formación en Tantra y Sexualidad Consciente: una exploración corporal, energética y espiritual que no busca añadir nuevas experiencias a nuestra identidad, sino abrir espacio para vivir con mayor libertad, vitalidad y conciencia.
La energía sexual puede ser una puerta al placer. Y también puede ser una puerta a la presencia, a la vitalidad, al autoconocimiento y a la supraconsciencia.
Te vienes?
Feliz Vida Plena 
www.sayarimati.com
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